Te estas cerca. Señor, que viva para alabarte.
Una lámpara tu palabra para mis pasos,
una luz en mi camino.
Te estas cerca. Señor, que viva para alabarte.
Una lámpara tu palabra para mis pasos,
una luz en mi camino.

Cuando lo canto, me vienen a la memoria las eucaristías llenas de fuego esperanza de mi época juvenil, de fraternidad y amistad, de vino nuevo en odres nuevos capaces de algo diferente en este mundo lleno de injusticias y en esta iglesia, siempre santa y siempre pecadora.
La victoria siempre sera del resucitado, la muerte ha sido vencida.
En la conferencia del jueves pasado encontro el amor la ponente.
Fue una de las cosas mas importantes y valiosas que le ha dado la escalada.
Ambos estaban presentando al alimón la conferencia.
Dios también es el amante del alma. Esta ardiendo en deseos de desposarse con su amada.
Toda alma esta llamada al matrimonio espiritual con su Dios.
A la septima morada.Las nupcias eternas con Dios, el creador.
Durante mucho tiempo se ha pensado que el matrimonio espiritual es solo para escogidos, para almas muy puras y acendradas.
Irónicamente un sacerdote conocido me decía: tu le das a la mástica, no a la mística.
Pero no deja de ser un juego de palabras.
El Espíritu Santo guía al alma amiga abierta en pobreza y limitación a las nupcias con el amado.
Y la presencia de su amor acalla todo otro amor, no hay otra cosa mas que entrega amorosa del alma y su creador.
Subamos a la montaña, que alli encontraremos al amado del alma.
No hay nada que llene de mas gozo, que sus besos de amor.