
Esta tarde ha salido a pasear, el sol era fuerte pero por la sombra muy agradable.
Al final de la avenida he ido a sentarme en un banco, allí estaba un hombre mayor,curtido por el sol,de manos fuertes,grueso.
Nos hemos saludado y la conversación no ha tardado en fluir.
Esta ahora en la ciudad trabajando en las fiestas.
Se pone un disfraz de Mickey Mouse y vende globos cuando las fiestas infantiles en la plaza.
Algún día he visto a este Mickey, pero claro solo ví disfraz.No sabía quien estaba dentro.
Un hombre curtido por la tierra y el sol, por el trabajo y la necesidad.
Por la lejanía de su patria.
Por fuera el alegre ratoncito de los dibujos, con sus amores y travesuras, por dentro un hombre con lágrimas.
Así somos los humanos que por fuera parecemos una cosa y por dentro otra.
Es en ese dentro donde Dios puede actuar y con su presencia sanar, divinizar el barro roto por tanto dolor.
Por tanto pecado y penar.
Ha sido un buen rato con este hombre que ahora habra terminado su trabajo, y estará descansando pues hoy el calor sería asfixiante.
¿Vivir por fuera con el disfraz.
O vivir por dentro como somos para que Dios venga a nosotros y nos salve, y me salve.?
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