Cristo es la alianza y , por tanto, la nueva ley.Esto significa que no podemos tener parte en la nueva y eterna alianza, a menos que estemos dispuestos a servir a la salvación y felicidad de nuestro prójimo. Vivimos nuestra realidad bautismal y cumplimos la ley de Cristo, cuando nos prestamos ayuda mutua en el camino de la salvación, trabajamos por un mundo más sano y nos preocupamos por la paz y justicia entre los hombres.
Jesucristo, Hijo de Dios vivo, tú que eres la alianza en persona, líbrame del egoísmo que me arrastra a la ruina colectiva de una humanidad pecadora.Por el bautismo que recibiste en el agua y en tu sangre, bautízame, te lo suplico, en el Espíritu Santo, para que pueda ser capaz de vivir según la nueva y eterna alianza, contribuir a la salvación de mis semejantes y glorificar así al único Padre celestial.
Jesús, tu eres el sacramento de la unidad del Padre y de la unidad de los hombres entre sí.Tú has cimentado la alianza en t propia sangre y te has entregado a ti mismo por la salvación y unidad de todos.
Bautízanos en el Espíritu Santo , para que con nuestras vidas y nuestras fuerzas vitales estemos dispuestos a trabajar por un mundo mejor. Ayúdanos a renunciara todo cuanto sea obstáculo a la salvación de nuestros hermanos y hermanas.
Renueva en nosotros la gracia del bautismo para que podamos celebrar dignamente la eucaristía, el gran signo de unidad, amor y paz, y para que así toda nuestra vida sea un canto de acción de gracias al Padre, que en ti nos h dado la alianza liberadora y el camino de salvación.
Unidos a Jesús te suplicamos, Señor y Padre de neustro Señor Jesucristo: haznos santos, llévanos a la unidad, a fin de qeu el mundo crea que nos enviaste a tu Hijo unigénito para nuestra salvación.
El se revistió de la carne de este mundo y se hizo hermano de todos los hombres.
Ayúdnos a traducir en nuestra vida larealidad del bautismo y la confirmación del Espíritu Santo.
Bernard Haring.Centrarse en Dios.
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