domingo, 23 de septiembre de 2007

Oración contemplativa.

Una ermitaña nos deja esta oración, la contemplación siempre la vemos como un estado de tranquilidad y paz, y a veces es un lucha interior contra los demonios sicologicos que nos rodean.

María, llena de gracia,
rostro deonde se lee
la maravillosa belleza de la creación,
María, cristal puro
donde nuestros nombres
están escritos sobre la piedra blanca,
María, llama viva
en el camino de nuestro desierto;
dulzura de nuestros días áridos,
sonrisa de nuestros días de prueba,
alegría tranqulia
de nuestros días de paz.
Enséñanos,Purisíma,
el camino del abandono total,
el camino del corazón de Dios por el Hijo.
Enséñanos,Dulcísima,
la contemplación silenciosa
que guarda todas las cosas en su corazón.
Enséñanos, toda Bella,
el impulso del amor
que no cuenta los pasos que le llevan
a acompañar la Gloria del Bienamado.

Tiempo de orar, tiempo de vivir. p 93
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