lunes, 7 de enero de 2008

Amar

1ª Juan, 3.
Vean que amor singular nos ha dado el Padre: que no solamente nos llamamos hijos de Dios, sino que lo somos, y por eso el mundo no nos conoce porque no le conoció a él.
amados desde ya somos hijos de Dios.
Esta es la herencia que nos deja la navidad.
A estas horas del día siete los niños tienen los juguetes rotos, las madres estan cansadas de cocinar y limpiar fregaderas.
Los papas tienen la visa vacia hasta el verano o con suerte las fiestas de Semana Santa.
El tio aburrido del pueblo ya se ha ido, la abuela sigue en la residencia de ancianos olvidada hastael año que viene, y el cartero no deja aginaldo.
Pero la navidad no es es.
Navidad es el amor de Dios Padre, que pone la morada en medio de nosotros, el Verbo se hace carne y el Espíritu Santo llena a la Virgen María.
Desde ese momento Dios comparte la vida con los hombres sencillos del mundo, y nos llama a todos a ser hijos de El
Desde ahora y para siempre somos hijos de Dios.
Ese ha sido su amor por mi.
Por cada uno de los millones de "mi" que ha habido en la historia de la humanidad.
Bendito sea Dios.

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