jueves, 7 de junio de 2007

Un Espíritu que santifica.


El Espíritu Santo es el autor de la deificación.Nosotros bebemos a Crsito abrevados por el Espíritu. Por el Espíritu Santo nos llega la espiritualización, la ascesnsión de los corazones y la deificación.El Espíritu Santo inflama el alma sin descanso y la une a Dios.

Porque un solo Dios actúa y reside en los espíritus individuales, todos los crsitanos se encuentran fraternalmente unidos en Cuerpo Místico en el seno de la única iglesia.Principio activo por su propia nturleza, el Espíritu Santo es una especie de energía universal de una nturaleza ígnea que circula en el interior del cosmos y lo anima.

En el mundo espiritual, esta fuerza Ardor vuelca sobre las creaturas las oleadas de gracia deificante.

Como lenguas de fuego que se posan sobre la frente de los elegidos envolviéndolos en gloria, la gracia senos da con sus multiples dones por el Espíritu Santo, donante por excelencia.

Es Espíritu Santo difunde en el alma la lluvia de oro de sus carismas y hace de la creaturacera moldeable santificada por su fuerza y gracia incandescente, reflejo viviente del esplendor del Verbo: la reviste del la gloria que es la divinidad Cristo-Dios.

El alma neumatofóra es cristificada.

Dios amor nos deifica.Un monje contemplativo.p 48. Narcea.

No hay comentarios: