Santa Clara, desde el primer momento de su encuentro con Cristo, tuvo en la mente que para acercarse a Él debía hacerlo desde la pobreza.
Eso le costó enfrentamientos con las autoridades sobre todo las eclesiásticas, pues estás temían por el porvenir de aquellas hermanas.
Pero Clara quería seguir a Cristo pobre, y gozar de su presencia toda la vida.
La alegría inundo su existencia, como la existencia de todas sus compañeras,a pesar de que la pobreza trae consigo apuros,limitaciones,debilidades que a los humanos se nos hace muy pesado afrontarlas.
No tiene nada de romántico,y si de fortaleza y para eso está el Espíritu de Dios, este es uno de los dones que da a sus hijos.
Hay una parroquia en Madrid que estos días anda en boca de todos.Allí celebran la fe y ayudan a los pobres y marginados de cualquier condición.
La quieren cerrar, para que siga como un centro de Cáritas.
Podrá ser un buen centro filantrópico, de ayuda a gente en situaciones límite, pero si pierde el acento de la fe, será un proyecto humanista más.
No nacerá del amor de Dios que se hace pobre con los pobres y solidario con los más humildes y abatidos.
Celebrar la fe con los desposeídos de la tierra da al culto un acento nuevo de presencia de Dios,de novedad, de alegría, de Espíritu que no se puede vivir en las celebraciones suntuosas de Catedrales,Reyes y Gobernantes.
Estos necesitan otro tipo de asamblea,quizá mas clásica,formal, con buena música,buenos trajes, e incienso en el ambiente.
Una asamblea entre los pobres, es más dinámica,espontánea, gratuita y festiva.
Los aleluyas brotan de gargantas menos perfeccionadas pero de corazones mas próximos a Dios
Confío en las artes femeninas de Santa Clara, para que proteja esta parroquia y puedan seguir celebrando la fe, una fe que hace solidiario con los pobres y los ayuda de manera directa,franca,y alegre.
Otros tendrán caminos diferentes,servicios diferentes, y no serán ni mejores ni peores que otros.
Clara estuvo encerrada en un convento, y otras se dedican al trabajo con niños, o ancianos, o misioneras, y son tan santas como ella.
Todos somos necesarios, formamos el cuerpo de Cristo, unidos en el amor y la esperanza, y diferentes.
El evangelio es Buena noticia para todos.Dejémosle las puertas abiertas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario