
Oh Dios, tu mi Dios.
El Dios cercano y desconocido.
Que no se deja manipular ni dominar,
y es amor cercano.
Por ti madrugo.
Mi alma despierta a tu presencia
con los primeros rayos del día.
No quiere permanecer en la inconsciencia
de la noche.
Tengo sed de Ti, como tierra reseca,
agostada, sin agua.
Es desierto mi piel,
mis venas estan esclerotizadas
sin la savia que viene de tu corazón de Padre.
Como te contemplaba, viendo tu fuerza y tu gloria
tu gracia vale mas que la vida
te alabaran mis labios.
Cuando te manifiestas
a mis ojos incredulos
tu arco iris me llena de luz.
Por eso mis labios balbucean como
los de los niños que no saben hablar.
Toda mi vida te bendecire
y alzare mis manos bendiciendote.
Mis manos trabajadoras
seran un gracias a tu amor
y tu presencia.
LLevaran la firma segura
de aquel que ama al hombre
en toda su integridad.
Amén.
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